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Los billetes del Banco de Reus de Descuentos y Préstamos

Los billetes del Banco de Reus de Descuentos y Préstamos

Por Ramón Cobo Huici

miércoles 07 de diciembre de 2016, 05:07h
Por Decreto del Gobierno de 4 de junio de 1863 quedó constituido el Banco de Reus con un capital de 2.500.000 reales, dividido en 1.250 acciones de 2.000 reales, totalmente desembolsadas. Un año antes, los que iban a ser los fundadores del banco, habían discutido la posibilidad de la creación de un banco de emisión, junto con una Caja de Ahorros, o solicitar al Banco de España que abriese una sucursal en Reus. Ante las buenas perspectivas económicas de la ciudad, decidieron la creación de un Banco y de una Caja de Ahorros pero el gobierno rechazó la creación de esta última.

El Banco se constituyó como banco comercial pudiendo efectuar descuentos de letras, préstamos, etc. y financiarse mediante la emisión de billetes y admitiendo fondos en cuentas corrientes y depósitos, los cuales habían de entregarse en billetes del Banco o en moneda de oro y de plata de curso legal.

Se estableció que los billetes serían al portador; que tendrían un valor representativo mínimo de 100 reales y máximo de 4.000 reales, y que el volumen de emisión sería el triple del capital desembolsado por el Banco y habría que mantener en caja, en metálico, un tercio del valor de los billetes en circulación.

En primer lugar se alquiló una casa en el arrabal de Santa Anna como sede del Banco y se contrataron 11 empleados. El 17 de abril de 1863, el gobernador autorizó el inicio de las operaciones del Banco y, seguidamente, se adquirieron en Barcelona las planchas y el papel para la emisión de los billetes., quizás con la empresa Litografía E. Jepús.

Se emitieron cinco series, serie A, de 100 reales, B de 250 reales, C de 500 reales, D de 1.000 reales y E de 4.000 reales, valores habituales en los bancos de emisión en funcionamiento. En Enero de 1865 se decidió que los billetes de la serie B fuesen de 200 reales En julio se pusieron en circulación los primeros billetes.

En enero de 1864, la Junta rechazó una propuesta de la Compañía General de Crédito en España, domiciliada en Madrid, que propuso que el Banco de Reus se convirtiera en una sucursal de dicha sociedad de crédito.

En 1866 se produjo la crisis de la banca en Cataluña por lo que el banco decidió reducir la cantidad de billetes en circulación, situación que se prolongó por la revolución de 1868 y las guerras carlistas hasta 1870, en que hubo una recuperación, la cual se volvió a frustrar con la guerra civil de 1872.

Debido a estas crisis la utilización de la emisión de billetes tendió a perder importancia relativa en el pasivo del Banco, el cual podía emitir hasta 7.500.000 reales aunque el máximo que llegó a tener en circulación fue 3M siendo lo normal alrededor de los 1.600.000 reales. A pesar de ello el banco siempre obtuvo unos buenos beneficios con ellos ya que este pasivo en circulación tenía un coste cero.

Cuando el Gobierno dio el monopolio de emisión al Banco de España en 1874, el banco adoptó la decisión de acogerse al decreto de 19 de Octubre de 1869, sobre sociedades de crédito y, a pesar de perder el privilegio de emitir billetes, transformarse en el Banco de Reus de Descuentos y Préstamos con fecha 20 de Noviembre de 1874.

Aunque el Banco perdió el derecho de emisión, la dirección decidió, en 1875 y de nuevo en 1876, aumentar la cantidad de billetes en circulación, los cuales continuaron siendo aceptados y utilizados por el público hasta que se dispuso su recogida.

Desconocemos ejemplares de los billetes emitidos por el Banco a excepción de una impresión calcográfica del anverso de un 2.000 reales, serie B.

No sabemos si los billetes que emitió el Banco de Reus eran similares a esta prueba ya que ésta lleva la impresión “Reus … de …. De 187..” para ser fechado manualmente. Dado que podían ser fechados a lo largo de la década podían ser de una emisión puesta en circulación antes de que el Banco perdiese el derecho de emitir, 1874, o bien de los puestos irregularmente hasta 1876 o ser, simplemente, una emisión fallida ya que el valor esta expresado en reales de vellón y la moneda en curso en esta década, a efecto de emisiones, era escudos o pesetas.

En definitiva no nos es posible saber si los billetes emitidos por el Banco de Reus eran semejantes a esta prueba y si estos posibles billetes ya fueron puestos en circulación por La Sociedad de Crédito Banco de Reus, por el Banco de Reus o, simplemente fue una emisión fallida

Pasemos a numerar las emisiones de obligaciones que emitió “La Sociedad de Crédito Banco de Reus de Descuentos y Préstamos:

Emisión desconocida:

Según Veciana i Borràs (El Banc de Reus 1986), la retirada de los billetes se compensó con creces mediante la emisión del 30 de abril de 1879 de obligaciones al portador que circularon por la plaza como si de billetes de banco se tratara. Estas obligaciones figuraron en el Pasivo del Banco de Reus de Descuentos y Préstamos hasta el ejercicio de 1890, en unas sumas muy superiores a las que alcanzaron los billetes durante la época en la que el Banco tuvo el privilegio de emisión.

Desconocemos todo de estas obligaciones excepto la referencia anterior. Nos resulta algo extraño la existencia de esa emisión ya que las otras tres siguientes las series van nombradas, por fechas y valor, de la letra “A” a la “I” dando la impresión de la inexistencia de series anteriores.

Emisión 1 Enero 1901 (Series A, B y C) Valores de 50, 100 y 500 pesetas

Los ejemplares de esta primera emisión son los que se hallan con más frecuencia, se encuentran con matriz, sin firmas y sin número. Los ejemplares circulados son rarísimos, solamente conozco dos 100 pesetas y un 500 pesetas

Emisión 1 Enero 1911 (Series D, E y F): Valores de 50, 100 y 500 pesetas

Todos los ejemplares de esta segunda emisión que conocemos sin circular son, de 50 y 100 pesetas, con matriz y sin reverso, por lo que creemos que son restos de imprenta. Únicamente conocemos circulados, dos 50 pesetas, un 100 pesetas y un 500 pesetas, naturalmente, con reverso. El ejemplar de 500 pesetas es el único que se conoce, al menos por el momento, tanto de los considerados como resto de imprenta como de los circulados.

Las impresiones de las dos emisiones anteriores son idénticas, a excepción, naturalmente, de la letra de serie y las fechas. También se exceptúa el tamaño de la palabra “cincuenta” en la matriz del billete, mayor en la segunda emisión, y es curioso que las letras D y F de la serie no estén efectuadas con los mismos tipos de impresión que las otras.

Ambas emisiones están efectuadas en papel delgado pero de gran calidad y resistencia, con marca al agua ocupando todo el billete, en el centro, Banco de Reus en diagonal y con adornos complejos alrededor de la leyenda y en las esquinas del billete. El grabador fue Antonio Roca, desconociendo el nombre de la imprenta.

Emisión 1 Enero 1921 (Series G, H y I): Valores de 50, 100 y 500 pesetas

Estas obligaciones fueron grabadas y diseñadas por Enrique Vaquer Atienza e impresas en Grafics Navas de Reus. Las viñetas representan al pintor Mariano Fortuny i Marsal, el obispo y político Cristóbal Robuster de Sentmenat y el general y, también, político Juan Prim i Prats.

Normalmente, los ejemplares de la emisión de 1921 se encuentran sin matrices, numerados y sin la firma del cajero, pero llevan impresas las del director y consejero. Es muy curioso que a pesar de ser impresas las firmas del director y consejero, se pueden encontrar firmas diferentes para un mismo valor de obligación.

Conocemos dos firmas diferentes de director y cinco de consejeros por lo que, en teoría, tendríamos 10 conjuntos de firmas para cada billete, en caso de que hubiese habido uniformidad en la impresión. Dado que hemos visto un número muy limitado de ejemplares, tanto sin circular (sin firma del cajero) como circulados, solo hemos encontrado siete conjuntos de firmas diferentes entre los tres valores de la emisión.

Se conocen dos pruebas de anverso del valor 500 pesetas; una de ellas debe ser la primera versión del grabador puesto que las antefirmas que figuran no son las definitivas sino la de “el administrador”, en vez de “el director”, y “el presidente de turno”, en vez de “un consejero”.

Los ejemplares circulados de las tres emisiones suelen estar inutilizados por uno o dos taladros en estrella y con un sello “NULO” de color violeta y diseño muy característico, en anverso y reverso. Por otra parte, los ejemplares circulados de la emisión de 1921 llevan un sello en seco circular con la leyenda “Banco de Reus de Descuentos y Préstamos”, a modo de orla, y en el centro una imagen de Hércules luchando con el león en forma de medallón.

Hay que tener máximo cuidado con los ejemplares firmados pues sus firmas pueden estar falsificadas. Las dudas sobre la autenticidad de algunos ejemplares que hemos visto en subastas nos surgen al comprobar que ejemplares firmados tienen numeraciones mucho más altas que otros no emitidos lo que no parece lógico en una contabilidad de un banco pequeño con emisiones muy limitadas y que requieren la firma manual del cajero. Por otra parte, todas las falsificaciones de firmas que hemos visto, son fácilmente detectables ya que el falsificador, en las emisiones de 1901 y 1910, ponen la numeración manualmente, al no tener numeración los ejemplares de origen. Las de la emisión de 1921, al ser numerados los ejemplares de origen, también se detectan con facilidad ya que al ser muy raros los billetes circulados, los falsificadores ponen una rúbrica inventada por desconocer la auténtica y, además carecen del sello en seco.

En general, una garantía de autenticidad es que el ejemplar tenga una numeración baja, que posean elementos de inutilización, taladro y sello, ambos muy característicos, y el “pagado” de intereses, en reverso, además del deterioro lógico de un uso alto. En los ejemplares de la emisión de 1921 es definitorio el poseer el sello en seco ya que es difícilmente falsificable por su sofisticado diseño.

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