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Consejos “mantras” sobre el oro y la plata

Consejos “mantras” sobre el oro y la plata
miércoles 22 de octubre de 2014, 11:47h
Los que desde siempre siguen mis artículos, recuerdan mis consejos repetidos como mantras en el sentido de que el posicionamiento en metales preciosos (principalmente oro y plata) no eran la mejor opción para preservar nuestros capitales y ahorros , sino la “única”.

Por Sergio Sztycberg

Hoy, otra vez, somos testigos de un nuevo record histórico del oro que alcanzó los 1.507 dólares por onza y de un nuevo acercamiento de la plata que tocó los 45’40 dólares onza a su propio record que fue de 50 dólares onza en 1980.

El Platino y el Paladio sólo se mantienen o, inclusive por momentos, bajan pura y exclusivamente por la caída en la demanda de Japón, que no ha podido aún poner en funcionamiento completo sus plantas automotrices principales consumidores de éstos dos metales preciosos.

Creo que para una nueva correcta evaluación, debemos utilizar el mismo método de preguntas que oportunamente nos hicimos y que nos posibilitó evaluar si estábamos en el fin de una “burbuja” o en comienzo, desarrollo, o final de lo que yo llamo “el efecto espuma”.



Las preguntas son:
1) ¿Los motivos que produjeron la hecatombe financiera mundial se han corregido, solucionado, modificado o superado?
2) ¿Los países que recibieron los primeros coletazos ya han podido equilibrar sus economías?
3) ¿El principal responsable de la crisis ha logrado equilibrar la suya propia retomando su lugar de motorizador y líder económico mundial?

Creo que no hace falta ahondar demasiado en responder a éstas tres obviedades, ya que doy por sentado que quienes están leyendo éste artículo también leen los diarios igual que yo.

La respuesta a las tres cuestiones, clara y simplemente es: no, no y no.

No solamente no se han ni corregido, ni menos aún solucionado, sino que lamentable pero previsiblemente se han agravado.
Sería redundante y repetitivo, pasar nuevamente por ítems ya desmenuzados en otros artículos como los temas Grecia, Irlanda, España, Portugal, la negativa de China a rectificar su paridad cambiaria, el trágico tsunami japonés y sus consecuencias, etc., etc., etc.

Sólo me interesa en éste artículo machacar sobre lo que considero es el principal motivo de lo todo lo anterior y el seguro responsable de los desastres que vendrán: la irresponsable política monetaria norteamericana consistente en emitir papel pintado ilimitadamente, con la intención de licuar de esa manera su deuda, aún a costa de seguir engordando un surrealista déficit de proporciones catastróficas :14 billones!!!

Ésta bomba de tiempo aún no ha estallado, sólo por el hecho de que son los dueños de la pelota = maquinita de emitir.

Pero a no confiar demasiado en la capacidad “político– militar” del mega deudor para controlar ad eternum su macro-rojo.

Algo tiene que cambiar, y para cuando ese cambio se produzca no quiero que me sorprenda con promesas de pago incobrables de color verde en el bolsillo.

Con respecto a la pregunta que mis amigos-clientes me hacen desde que la onza tocó los 1.000, 1.100, 1.200, 1.300, 1.400 y ahora los 1.500 dólares: ¿es momento de entrar?, les respondo como desde hace diez años. Sí. Es momento de entrar.

Siempre que sigamos preguntándonos y respondiéndonos todo lo anterior, seguirá siendo momento para entrar.

Mientras se siga combatiendo a éste virus con más virus, seguirá siendo momento de entrar.

Y aunque en éste momento estemos en el medio del “efecto espuma” por la decisión de Standard & Poor´s de bajar de categoría la deuda norteamericana y por la especulación que producen los anuncios que Bernanke prepara para éste 29 de abril, estoy convencido que pensando en el largo plazo sigue siendo momento de comprar metales preciosos.

Por eso digo como siempre y hasta con un toque de humor, que los “serruchos”, esto es: subas y bajas, tomas de ganancias, fin de efecto espuma, etc., siempre van a producirse en el corto plazo y hay que estar preparados para que “lo lógico” a suceder en un mundo convulsionado no repercuta en nuestras arterias .

Un ejemplo cercano: durante todo el año 2010, que arrancó con una onza de oro de casi 1.100 dólares, sostuve que para fin de año la onza iba a estar en 1.300 dólares. Sin embargo, mis expectativas fueron superadas y el 2010 cerró en 1.422’6 dólares el oro; 30’93 dólares la plata; 1.773 el platino y 805 el paladio. ¿Recuerdan?

Sostuve en ese momento lo mismo que ahora.

Ojo, estamos en un momento de “efecto espuma” y pueden y van a haber correcciones en el corto plazo. A no sufrir.
Durante el mes de enero esa corrección llegó, haciendo que la espuma del oro bajara hasta los 1.315’9 dólares; la plata a 26’89 dólares; el platino a 1.731 dólares y el paladio a 755 dólares la onza.

Lentamente, cuatro meses, llegamos hasta hoy con un oro record de 1.507dóalres la onza; plata en 45’40 dólares; platino a 1.833 dólares y el paladio cotizado a 767 dólares.

Sólo en los 20 días transcurridos de éste mes, el oro acumula un 5 % de subida y la plata un 20 %.

Y por si éstos parámetros no fueran suficientes para ver claramente la debilidad del dólar, les recuerdo que el yuan cotiza en 6’53 y la paridad frente al Euro está en 1’4570, por mencionar solo dos de las más importantes divisas internacionales.

Éste iceberg virósico-financiero que ya hace un tiempo se ha desprendido de su continente originario, amenaza en su loco derrotero con inundar a todas las economías del planeta con consecuencias mucho peores que la de un tsunami .

Mantra: los nombres de los únicos antivirus son Oro y Plata.

Sergio Sztycberg.
Metales Venus, Argentina

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