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José Antonio Herrero Torrecillas, numismático profesional

“Es vergonzoso que no se dicten ningún tipo de medidas para acabar con la lacra social de las falsificaciones que tanto nos perjudica”

“Es vergonzoso que no se dicten ningún tipo de medidas para acabar con la lacra social de las falsificaciones que tanto nos perjudica”
miércoles 22 de octubre de 2014, 11:47h
ND© Con cerca de 40 años de actividad numismática a sus espaldas José Antonio Herrero Torrecillas, madrileño por los cuatro costados, castizo hasta los tuétanos dice él, ha cubierto todos los ámbitos de la numismática profesional: comerciante, subastador, vicepresidente y luego presidente de AENP, editor de obras numismáticas… Cuando se le piden datos para completar su curriculum, el Sr. Herrero responde simple y llanamente: “he procurado hacerlo bien, no engañar a mis clientes, no vender monedas falsas y compartir con todos las hermosas sensaciones que esta afición, o mejor dicho esta pasión, nos hace sentir a los que la amamos”. (Leer +)


¿Cuándo se inició en el comercio numismático y cómo?
Allá por los años 1966 ó 67 empecé a coleccionar monedas, luego la escuela de la Plaza Mayor, las convenciones, el club ASIN, etc. rellenaban el tiempo que mis actividades laborales me permitían. En 1978 me propusieron ser socio fundador de una entidad numismática que se creó por entonces, se trataba de Tarkis en donde tuve dos buenos maestros en moneda clásica como fueron Esteban Collantes en moneda ibérica y a Antonio Orol en medieval. Aquella aventura duró algo más de un año y supuso el inicio de mi dedicación exclusiva a la Numismática.

¿Ha cambiado mucho el comercio numismático desde sus inicios en el mismo hasta ahora?
Ha cambiado absolutamente. Han perdido protagonismo los mercadillos dominicales y las convenciones numismáticas que otrora eran fuente inagotable de coleccionistas y de monedas. Han cedido terreno frente al fenómeno Internet y a las subastas, que facilitan al coleccionista en la sociedad actual la adquisición de piezas ante la ausencia cada vez mayor de tiempo libre.

Con el bagaje profesional que usted tiene en la actualidad, ¿qué no volvería a repetir de alguna de sus etapas como comerciante?
Los errores forman parte de nuestra preparación como personas y también profesionalmente, pues de ellos se aprende mucho. Así pues: mirar hacia adelante y darlos por bien empleados procurando, eso sí, no repetirlos.


Además de vender y comprar monedas, ¿las estudia?
Cuando la pieza es susceptible de estudio, indudablemente; a veces más de la cuenta. Nos puede llevar mucho tiempo averiguar lo que es una moneda, para luego descubrir que no tiene mayor importancia. Hay piezas de difícil catalogación y otras prácticamente imposibles. Observar los detalles y las características que conforman una moneda es una disciplina compleja pero utilísima para detectar la información que una moneda atesora.

¿Se ha especializado en alguna época concreta de la numismática española?
Intento abarcar la moneda española en todas sus épocas, pero esto no es fácil. Mi bestia negra es la moneda hispano-árabe. Considero que la etapa del Imperio español en Europa, sobre todo los divisores, es una parcela muy poco estudiada y que nadie domina, al menos a nivel comercial.

Es muy difícil la elección, lo sabemos, pero ¿cuál es la moneda por la que usted pujaría al máximo?
Supongo que la dobla segoviana de 50 Enriques entre las de oro y cualquier 8 Reales de busto de Felipe IV de los acuñados en Madrid entre las piezas argénteas.

Y hablando de pujas, ¿cuántas subastas a sus espaldas?
No las he contado, no demasiadas, pero alrededor de 90; desde 1979 que fue la primera hasta hoy.


¿Recuerda cuál ha podido ser la mejor subasta por usted organizada?
¿A quién quieres más a papá o a mamá?... Pues eso. Quiero a todas y a cada una de las subastas que he hecho, aunque tal vez la más recordada sea la de febrero de 2003 por la rareza de las piezas medievales que se ofrecieron.

¿La mejor moneda subastada por Vd.?
Creo que la media dobla de Alfonso de Ávila acuñada en Valladolid. Todavía me pregunto cómo no pujó por ella ninguna institución.

¿Y la mejor subasta a la que usted ha asistido hasta ahora?
Muchas, claro está que cada una en su estilo. Por importe y categoría de las monedas subastadas, sin duda la de “Caballero de Indias”. Creo que fue un conjunto de piezas difícilmente repetible.


Háblenos de su experiencia como editor.
En este apartado debo mostrar mi satisfacción por haber ayudado a sacar a la luz dos obras consideradas punteras cada una en su campo. El “Corpus” de moneda ibérica ha sido un éxito incontestable. “La Moneda del Bajo Imperio Romano” va por buen camino, pues se trata de una obra muy instructiva que realmente ofrece un grado de información que este tipo de obras no suele presentar. ¡Qué más puedo pedir!

Prestigioso comerciante, subastador, editor y también ha ocupado altos cargos en el asociacionismo nacional. Ha sido usted presidente y vicepresidente de la Asociación Española de Numismáticos Profesionales, ¿alcanzó usted las metas que se propuso o propusieron los asociados de AENP?
Dentro de AENP, antes ASECONUM creo que he sido de todo: vocal, vicesecretario, tesorero, vicepresidente y presidente.
Durante mi etapa como presidente conseguimos reflotar una asociación que podía desaparecer, deteniendo la sangría de abandonos y aumentando notablemente el número de asociados. Plantamos cara a la irrupción de falsificadores organizados en nuestras convenciones consiguiendo su desaparición, al menos desde un punto de vista institucional.
Pusimos orden en la situación legal de la Asociación y mejoramos su tesorería. Además me tocó lidiar con la presidencia de FENAP, la asociación europea de numismáticos profesionales. Desde aquí un abrazo a los compañeros que integraron aquella junta y que colaboraron en lo aquí sucintamente expuesto. Algo debimos hacer bien pues han sido muchos los compañeros que me han sugerido que me volviera a presentar para el cargo de presidente, pero hay que dejar paso a la gente joven.


Ahora Sr. Herrero, usted pertenece al denominado “Comité de sabios” dentro de AENP. Dicho “Comité de sabios”, ¿es en realidad un “cementerio de elefantes”?
Los ex presidentes de A.E.N.P. que conformamos eso que llaman “comité de sabios” tenemos voz y voto, de no ser así yo no pertenecería al mismo, pues a pesar de la autoridad moral que podamos tener, sería una desconsideración que no tuviéramos esa prerrogativa.
Por cierto de “cementerio de elefantes”, nada de nada. En todo caso, “dehesa de toros bravos”, que todavía nos queda cuerda para rato.

Ha habido recientemente cambio en la presidencia de AENP, habiendo sido elegido Adolfo Cayón para gestionar los destinos de los profesionales españoles. ¿Les esperan muchos cambios o habrá continuidad directiva?
Creo que Adolfo lo puede hacer bien pues tiene carisma y personalidad para ello, si a eso le añade ganas de trabajar y sabe coordinar a su equipo para que le secunden, pues perfecto.

¿Cuáles son los problemas actuales más acuciantes de los numismáticos profesionales españoles?
En este punto conviene hacer una seria advertencia a todos, empezando por la propia Administración que tan agresiva se muestra en temas menores y tan permisiva con las agresiones sufren a diario coleccionistas y comerciantes por parte de aquellos bellacos que hacen del engaño y la falsificación su “modus vivendi” causando un daño moral y económico al sector numismático. Es vergonzoso que no se dicten ningún tipo de medidas para acabar con esta lacra social que tanto perjudica a nuestro Patrimonio.
Recientemente Hubert Lanz expresaba su preocupación como presidente de FENAP por este desagradable asunto en el que Europa está sufriendo un aluvión de piezas falsas procedentes de China. A través de Internet detectamos continuamente piezas de este tipo, por lo que desde aquí nuestra advertencia a los posibles compradores en estos espacios.
Una de las razones del reciente éxito de las subastas es la garantía que la entidad subastadora ofrece al coleccionista, amén de la que supone que las piezas, son examinadas por cientos de ojos expertos de coleccionistas y comerciantes que “in situ” tienen ocasión de ver las piezas que se subastan y aportar su punto de vista si detectan alguna anomalía que se haya podido escapar al subastador.


Por cierto, llegados a este “Punto”, vamos a ir finalizando este agradable “Encuentro”. ¿Se ha enterado usted que dicen que hay crisis? ¿Usted la ha notado en su negocio?
La crisis es general y profunda, por tanto afecta a todos. Debo añadir que nuestro sector está siendo de los menos afectados por dos consideraciones importantes que conviene reseñar:
En primer lugar el mercado numismático es absolutamente serio, por las dos partes que lo conforman. El coleccionista en general es un hombre de bien, equilibrado, con una cultura media alta, con interés por la historia, la estética, la economía y suele ser persona ordenada.
Por otra parte el profesional numismático no se puede apartar mucho de estos parámetros si quiere estar presente en un mercado tan competitivo en el que además la especulación es prácticamente inexistente.
El mercado va por libre, con sus peculiaridades, eso sí, pero: ¿quién quiere especular con denarios de Calígula, o con 2 reales de Potosí de Carlos IV? La respuesta ya se la ha dado Vd. Mismo.
En otro capítulo hemos asistido recientemente a un alza desmesurada de las materias primas en general y de los metales nobles en particular lo que ha incrementado notablemente el precio de piezas que de otra manera no se habría producido. Este fenómeno ha transferido importantes dosis de confianza y estabilidad a nuestro mercado por lo que la crisis le ha afectado mucho menos que a otros sectores.
Por último decir que como detrás de la numismática clásica no hay fábricas el mercado goza de gran estabilidad en el binomio oferta-demanda.


Ahora sí, ponga un punto y final: Un deseo, una recomendación, un consejo y un sueño…
Un deseo: Que desaparezcan las falsificaciones, quienes las fabrican y quienes las venden.
Una recomendación: Déjese aconsejar por un buen profesional, es el primer interesado en que sus coleccionistas no compren piezas falsas.
Un consejo: Si duda, no compre. Funciona siempre.
Un sueño: Sentar en una mesa redonda a comerciantes, arqueólogos, policía del Patrimonio y coleccionistas. Hablar de los temas comunes que nos ocupan a todos y que lleguemos a acuerdos positivos que entre todos seguro que lo conseguiríamos, pues lo cierto es que más que las cosas que nos pudieran separar lo son las que nos unen.
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