www.numismaticodigital.com

Según Jorge del Canto

“El mercado del oro mantiene su brillo a largo plazo”

“El mercado del oro mantiene su brillo a largo plazo”
miércoles 22 de octubre de 2014, 11:47h
ND© El diario económico “Finanzas.com” publicaba el pasado 26 de diciembre un artículo de Jorge del Canto, titulado “El mercado del oro mantiene su brillo a largo plazo”, en el que sostenía que “Pese a la reacción bajista a corto plazo, el metal precioso mantiene una tendencia alcista a medio y largo”, que por su gran interés reproducimos a continuación en su integridad. (Leer +)
“Ya hace más de cinco milenios se utilizaba el oro como valor dinerario, en pago por bienes y servicios. En realidad, no hace tanto que dejó de ser así: hace apenas cuarenta años, a principios de la década de los setenta, por una mera voluntad política, se decidió abandonar el patrón que obligaba a respaldar el papel moneda en circulación con una determinada cantidad de oro.

La idea era perfecta porque el papel se puede fabricar y emitir sin dificultades, basando una mayor masa en circulación en una expectativa de crecimiento económico futuro, lo que abría el camino hacia un apalancamiento financiero, hacia el crecimiento de la deuda y hacia la devaluación del papel moneda hasta límites insospechados. ¿Les suena a dónde se ha llegado en estos aspectos?

El síntoma que sufren las generaciones posteriores a la «era Nixon» es que un billete de cien euros es percibido casi exclusivamente como un valor monetario: algo que se puede cambiar por algunos bienes y servicios. Pero esa visión cambia cuando lo que se tiene delante es un pequeño lingote de oro de 999 milésimas, de 2,5 gramos de peso. El equivalente monetario de hoy es el mismo, unos cien euros, pero muy pocos apreciarán ese valor de intercambio económico que también tiene el trocito de brillante metal. Algunos verán un trozo de material, al que se le pueden dar muchos usos industriales; otros le darán forma de joya (aunque para esos usos será necesario mezclar previamente el mineral con otros, lo que deforma y aleja el verdadero valor material del oro).

Pero como 5.000 años de historia son difíciles de borrar de un plumazo, desde hace unos pocos años se está recuperando la visión del oro como un elemento de inversión financiera, ahora sí, en estado puro o casi puro. Porque la directiva Comunitaria Europea 98/80 de 12 de octubre de 1998, equipara fiscalmente (al dejarla exenta del impuesto sobre el valor añadido IVA) la inversión en oro –en barras o láminas de pureza superior a las 995 milésimas y las monedas de pureza, mayor a las 900 milésimas– a cualquier otra inversión financiera.

Este repunte del oro como inversión se aprecia bien con algunos datos: en la demanda que acapara la extracción de oro para inversión (al margen de su uso industrial o en joyería), es llamativo el incremento del número de toneladas adquiridas, al pasar de las 1.200 toneladas métricas en el año 2008, hasta las casi 1.500 toneladas con las que se prevé cerrar el ejercicio 2011; pero el incremento es aún más intenso si se contempla en términos de dólares invertidos, al pasar de los algo menos de 36.000 millones de dólares utilizados en el año 2008 a los más de 72.000 millones invertidos en compras de oro en el ejercicio 2011.
Estadística del precio del oro desde 1975 hasta finales de 2010


Sin embargo, entre los que ven el oro como un instrumento de inversión financiera, muchos siguen sin apreciar con claridad el oro como activo dinerario, tal y como sí hacían nuestros antepasados hasta bien entrado el siglo pasado. Esto genera un debate estéril y recurrente: ¿Hay burbuja en el precio del oro? Es una pregunta que se repite con insistencia desde que el oro superó los 750 dólares por onza a finales del 2007 y con vehemencia desde que superó los 1.000 dólares al final del 2009. La cuestión vuelve a estar candente ahora, con la onza de oro por encima de los 1.600 dólares (pese a que la evolución técnica del oro, aún está lejos de comprometer su tendencia alcista de corto plazo, menos la de medio plazo, y menos aún de la de largo plazo).

Hay unos pocos inversores y expertos que conservan o han recuperado la percepción del valor dinerario contenido en cada gramo de oro, y que observan el debate con cierta incredulidad, porque son conscientes de que su oro, en realidad, está poco más que manteniendo el poder adquisitivo de su patrimonio.

En un «Cedulario» del Rey Fernando el Católico, fechado a principios del siglo XVI, aparece una orden para que se le entregue a un tal fray Antonio Ximenez del Espinar –a quién el Rey mandó llamar para «algunas cosas»– un ducado de oro (2,7 gramos de oro puro) para pagar el alquiler de una mula durante las tres jornadas que le serían necesarias en el regreso a su monasterio desde la corte de Burgos. Desde aquel 4 de marzo del 1508 hasta nuestros días, apenas si hay diferencia con los 2,6 gramos de oro que, a los precios actuales del metal, deberíamos entregar a un arrendador de un mulo castellano para el mismo tiempo de uso del «vehículo».

Es un ejemplo poco exótico, pero que ilustra el valor dinerario real contenido en cada onza de oro. Podríamos hablarles de otra mula, esta vez alquilada por la Reina Isabel la Católica, a finales del siglo XV, o de las hogazas de pan que compró Nabucodonosor, o de los salarios de los funcionarios españoles a principios del siglo XV pagados en oro (estos prefiero no tocarlos para evitar revueltas). Sin embargo, compararemos el oro con un activo más «actual»: el barril de petróleo.

En los treinta últimos años, se ha pasado de necesitar algo más de 37 dólares para adquirir un barril de petróleo de tipo Brent, hasta los casi 110 dólares que son necesarios hoy en día, lo que multiplica casi por tres el valor en dólares de cada barril. A finales de 1981, con una onza de oro se podrían adquirir algo más de 11 barriles de Brent. Hoy recibiríamos 15 barriles de crudo por la misma cantidad de metal amarillo, apenas un 34 por ciento más de petróleo que, repartido en esos 30 años, reflejaría el rendimiento adicional del oro.”, refería en su artículo Jorge del Canto.
Compartir en Google Bookmarks Compartir en Meneame enviar a reddit compartir en Tuenti