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La longeva vida de la maquinaria santiaguina

La longeva vida de la maquinaria santiaguina

Por Pedro Damián Cano Borrego

miércoles 22 de octubre de 2014, 11:47h
Cuando en 1743 don Francisco García Huidobro encargó en Madrid la fabricación de la maquinaria necesaria para la recién aprobada Casa de Moneda de Santiago de Chile, no podía ni imaginar que, más de un siglo después, la misma siguiese operativa, ni que sus descendientes recibirían una compensación por ella. (Leer +)
Desde 1720 hubo propuestas para el establecimiento de una Casa de Moneda en Chile, que coincidieron con el crecimiento en la producción de oro en la Capitanía General, debido a la utilización de mejores aperos y al descubrimiento de nuevas minas en el territorio. Tras el terremoto que asoló Santiago en 1730, y previa petición del Cabildo de esta población, el rey elevó una consulta al virrey del Perú y a las autoridades de Santiago en este sentido. Mientras que el primero estimaba que su mantenimiento y construcción sería muy elevado, las autoridades santiaguinas afirmaron que sería un revulsivo para la minería en el Reino.



Su establecimiento chocó no solamente con la oposición de las autoridades y los comerciantes de la capital virreinal, sino también con la de los principales comerciantes chilenos, que habían sido los tradicionales intermediarios del comercio del oro, comprándolo a bajo precio a los productores y vendiéndolo en el Perú. Durante su estancia en Madrid en 1741 nuestro protagonista, don Francisco García Huidobro, fue convencido por don Tomás de Azúa, plenipotenciario del Cabildo de Santiago, para que se hiciese cargo a su costa de la futura ceca, a título propio.



Tras casi dos años y previo dictamen favorable del Consejo de Indias, en fecha 1 de octubre de 1743 se aprobó su creación. Durante su estancia en Madrid, García Huidobro mandó fabricar los instrumentos y las herramientas necesarias para la nueva ceca. José López, grabador de la ceca capitalina, se encargó de la fabricación de los troqueles de las matrices. El precio de todo ello y de su transporte ascendió a 44.000 pesos. Las labores de la moneda en el edificio adquirido por don Francisco a tal efecto en la actual calle de los Huérfanos comenzaron el día 10 de septiembre de 1749.



La primera moneda batida fue una media onza a nombre de Fernando VI, con unos tipos que se mantendrían para las emisiones áureas durante toda la década.

García Huidobro fue el tesorero de la misma hasta que por Real Cédula de 8 de agosto de 1770 se incorporó a la Corona. Por sus servicios fue ennoblecido, y recibió los títulos de marqués de Casa Real y el de alguacil mayor a perpetuidad.



Durante los años de la administración directa se levantó en la ciudad una nueva Casa de Moneda, con planos de Toesca, de bellísimas proporciones, que tras la independencia de Chile fue convertida en residencia de la presidencia republicana.



Durante todo este tiempo, e incluso durante los primeros años de la joven República, las herramientas y maquinaria fabricadas en Madrid siguieron siendo las utilizadas para la labra de moneda, al menos hasta 1850. El día 12 de agosto de ese año, el Gobierno chileno propuso al Congreso de la Nación un Proyecto de Ley en el que se contemplaba el desembolso de 79.600 pesos a los sucesores de García Huidobro, para el pago de las máquinas y útiles de la Casa de la Moneda, y así liquidar el crédito reconocido y consolidado a su favor, que formaba parte de la Deuda Interior de la República.



No deja de ser significativo que, tras 107 años de ininterrumpida vida útil, el utillaje fabricado en Madrid no solamente no se deteriorase, sino que además se revaluase en casi un 81% - en 35.600 duros, nada menos-. Esta sí que fue una buena inversión para los Huidobro, no cabe la menor duda. Y dice también mucho y bueno de la tantas veces denostada capacidad técnica de nuestros ancestros.

Bibliografía
• CESPEDES DEL CASTILLO, G., "Las cecas indianas en 1536-1825" en Las Casas de Moneda en los Reinos de Indias, Vol. I., Madrid, 1996.
• CIFUENTES, P., “Casa de Moneda de Chile”, Biblioteca del Congreso Nacional de Chile, Departamento de Estudios, Extensión y Publicaciones, Serie Estudios, Año XIII , nº 275 , Santiago de Chile, Junio de 2003.
• DARGENT CHAMOT, E., Las Casas de Moneda españolas en América del Sur , Lima/Madrid, 2006.
http://www.tesorillo.com/articulos/libro/02a.htm
• OFICINA CENTRAL DE ESTADÍSTICA, Repertorio Nacional formado por la Oficina de Estadística, en conformidad del artículo 12 dela lei de 17 de setiembre de 1847 , Santiago de Chile, diciembre 1850.
• VICUÑA MACKENNA, B. Historia crítica y social de la Ciudad de Santiago, desde su fundación hasta nuestros días (1541-1868) .


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