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Obligaciones usadas como papel moneda

La Compañía de Ferrocarriles de Mallorca

La Compañía de Ferrocarriles de Mallorca

Por Ramón Cobo Huici

miércoles 22 de octubre de 2014, 11:47h

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En algún otro artículo hemos comentado como determinadas compañías industriales de Baleares pusieron en circulación obligaciones al portador que circularon como billetes bancarios sin ningún problema de aceptación. En el presente artículo describiremos las obligaciones de la Compañía de FFCC de Mallorca ya que se encuentran con cierta facilidad en el mercado notafílico. (Leer +)
Estas obligaciones han sido mencionadas en catálogos como los de Velez-Frías y Alentorn o Cayón y Castán, y su primera emisión nos hace comprender las razones de la aceptación de este tipo de obligaciones como billetes. Por otra parte creemos que no se ha comprendido por parte de los coleccionistas el sentido de alguna emisión que no llegó a circular.

En 1871 se constituye la “Sociedad Ferro-carril de Mallorca”, para construir y explotar la línea Palma - Inca, a partir de un capital de 2.125.000 pesetas, distribuido en acciones de 500 pesetas. El primer ferrocarril de la isla se inaugura el 24 de Febrero de 1875.



En 1876 se constituye la “Compañía de los ferro-carriles del centro y sudeste de Mallorca”, para realizar las líneas Inca - La Puebla e Inca - Manacor. Este mismo año de 1876 se funden ambas compañías y se crea la compañía “Ferrocarriles de Mallorca” con fecha de 27 de Abril. Fue una compañía con brillantes resultados, hasta 1931, año que entra en déficit. A partir de 1951 y debido a sus pérdidas, pasa a ser gestionada por el Estado.

Las emisiones de obligaciones que emitió esta compañía tuvieron la misión de financiar nuevas líneas y fueron suscritas sin dificultad tanto las emitidas como puros elementos de inversión de los tenedores, como las emitidas para su distribución como papel moneda, a pesar del escaso interés que estas últimas devengaban, admitiéndose por particulares y comercio como cualquier otro billete bancario.

Sabemos que se emitieron obligaciones con diferentes objetivos, en cuanto a su colocación, pues, por ejemplo, en 1880 se efectuó una emisión de 1.600.000 pesetas que suscribió en su totalidad el Crédito Balear y otra, por valor de 2.973.000 pesetas destinadas a la circulación como billete bancario.

Conocemos las siguientes emisiones que se utilizaron como papel moneda:



Emisión 1 Julio 1880:
Interés del 0,50% anual
Valores de 25, 50, 100, 250 y 500 pesetas

La emisión se efectuó por un valor total de 2.973.000 pesetas Por el análisis de los specimenes de las emisiones posteriores que conocemos y por el valor del capital emitido, sabemos que se emitieron 10.000 títulos de 25 pesetas, 6.200 títulos de 50 pesetas, 6.380 de 100 pesetas y 6.200 de 250 pesetas y 450 de 500 pesetas

Los títulos emitidos tienen el aspecto de un billete bancario aunque sus leyendas explicitan claramente su carácter de obligación. No poseen cupones para el pago de dividendos, lo que reafirma su aspecto de billete bancario, por lo que el cobro del dividendo se certifica con pequeños sellos de tampón en el reverso. Se encuentran reintegrados por el timbre de Giro de Impuesto de Guerra correspondiente.




Los ejemplares de esta emisión poseen en el reverso un sello con la leyenda “EL CAMBIO MALLORQUIN adquirirá esta obligación por su valor nominal hasta que le corresponda ser amortizada. POR EL CAMBIO MALLORQUÍN EL DIRECTOR GERENTE “ u otros similares con el “EL CRÉDITO BALEAR” u otro banco mallorquín.Estos sellos nos parecen extraordinariamente importantes pues nos pone de manifiesto la razón de que unas obligaciones de una empresa no bancaria fuesen admitidas como billetes circulantes, ya que al ser avaladas por una entidad bancaria adquirían el mismo valor fiduciario que si hubiesen sido emitidas por el propio banco. Presumimos que en emisiones posteriores, o en las puestas en circulación por las empresas gasísticas, no fue necesaria esta garantía explícita por ser ya habitual que este tipo de obligaciones se admitiesen por los bancos de la isla.

Emisión 1 Julio 1885:

Conocemos dos tipos de obligaciones fechadas el 1 de Julio de 1885.

Los obligaciones que se encuentran muy frecuentemente en el mercado, son ejemplares similares a los de la emisión de 1880, es decir, con el aspecto de un billete bancario, con matriz, sin firmas de validación y siempre sin circular.

Un segundo tipo de obligaciones, con la misma fecha, están formadas por tres cuerpos o niveles, tanto en el anverso como en el reverso; el superior con alegorías de la entidad, el segundo cuerpo con el aspecto de billete y el tercero formado por un conjunto de cupones. Los ejemplares que se encuentran en el mercado de este segundo tipo son circulados y muy deteriorados.

Podría creerse que los títulos del primer tipo proceden de corte de los segundos aprovechando el cuerpo central. Esta posibilidad se descarta si observamos las matrices de los ejemplares “specimen”. La matriz de las obligaciones que se encuentran solo con el cuerpo central, tiene las leyendas en horizontal, mientras que en las obligaciones con los tres cuerpos, las leyendas de la matriz están en vertical. Esto quiere decir que las obligaciones con un solo cuerpo fueron impresas tal como se encuentran, y no proceden de aquellas impresas con cupones y recortadas.

Estimamos que se debió efectuar una primera tirada con obligaciones de formato similar a las de 1880 pero dado que su aspecto era como el de un billete bancario, lo cual estaba prohibido expresamente por la Real Orden de Febrero de 1880, no se debieron poner en circulación a instancias del Banco de España o de alguna otra autoridad económica.

Para intentar adaptarse a las exigencias legales, en cuanto al aspecto de la obligación, se realizaría, posteriormente, una segunda impresión en la cual se imprimió un cuerpo con cupones. Esta segunda tirada sería la que se puso en circulación. Esta emisión debe catalogarse en dos grupos a efectos coleccionísticos:

Emisión 1 Julio 1885, primera tirada:
Interés 0,5% anual.
Valores: 25, 50, 100, 250 y 500 pesetas

Son ejemplares no emitidos, con matriz, formato de billete bancario, y sin firmas de validación. Las obligaciones están seriadas de la A a la E en función de su valor. La emisión total estaba prevista por un valor de 3.200.000 pesetas



A partir de los ejemplares de muestra, en los que se reflejan las tiradas sabemos que se imprimieron 20.000 ejemplares del valor de 25 pesetas, 6.000 del valor de 50 pesetas, 6.875 del de 100, 3.850 para el valor de 250 pesetas y 1.500 del 500 pesetas. La numeración se puso correlativa con la de 1880.

De algunos valores, 25 y 500 pesetas, se conocen cientos de ejemplares, perforados para entalonamiento en la matriz, mientras que ejemplares de los restantes valores son escasísimos. También se conocen los ejemplares de muestra y control del archivo de la casa impresora.

Emisión 1 Julio 1885, segunda tirada:
Interés 0,5% anual.
Valores: 25, 50, 100, 250 y 500 pesetas

Los ejemplares de esta emisión se conocen circulados, sin taladrar o con cuatro taladros circulares, todos con un alto grado de deterioro.




No conocemos ningún ejemplar del valor de 500 pesetas pero dado que esta emisión es idéntica a la anteriormente descrita, con otro formato de los títulos, el valor de 500 pesetas también tuvo que fabricarse y ponerse en circulación.

Los ejemplares impresos serían los mismos que los de la primera tirada. También se conocen los ejemplares de muestra y control del archivo de Bradbury.

Emisión 1896:
Interés 3 %
Valor: 100 pesetas

Tenemos noticia de una emisión en 1896, por valor de 1.500.000 pesetas efectuada para financiar la linea Santa María – Algaida – Porreras – Felanitx, linea que entró en funcionamiento el 7 Octubre 1897 (Revista Via libre, de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles, Noviembre 1996).

Conocemos un solo ejemplar de valor 100 pesetas en una colección particular pero dado que va seriado con la letra C, damos por supuesto que se emitieron otros valores. No es arriesgado pensar que se emitiesen los cinco valores habituales ya que la serie C se corresponde en todas las emisiones con el valor de 100 pesetas

Dado la alta rentabilidad de la emisión tenemos dudas de que se utilizase como papel moneda.

Emisión 1 Abril 1911:
Interés 0,05 %
Valores de 25, 50, 100, 250 y 500 pesetas

Esta emisión creemos fue emitida con motivo de proyectarse las líneas Palma - Santanyi y Manacor - Artá, puestas en servicio en 1913 y 1915, respectivamente, siendo el capital emitido de 1.500.000 pesetas

Se conocen ejemplares sin circular y circulados. Los ejemplares sin circular, de valor 50 y 250 pesetas se encuentran con la matriz, sin firmas y sin numeración.



Se conoce un juego, con los cinco valores, proveniente de los archivos de Bradbury, con matrices, sin firmas, numeración “000” el 500 pesetas y “0000” los restantes, y taladros circulares de anulación en todos los cupones y en el lugar de las firmas de validación.




La tirada de las diferentes obligaciones de esta emisión fueron las siguientes: 4.000 ejemplares de 25 pesetas, 3.000 ejemplares de 50 pesetas; 3.000 de 100 pesetas; 2.600 ejemplares de 250 pesetas y 600 de 500 pesetas

Las dimensiones de la impresión del cuerpo central de la obligación, idéntico en todos los ejemplares y emisiones, sin considerar las orlas de corte, son de 202 x 103 mm. En cuanto a los ejemplares con cupones, el tamaño del pliego empleado, es de 325 x 285 mm., aproximadamente.




Todas las emisiones fueron impresas por Bradbury & Wikilson, en papel delgado pero de gran resistencia y presentan marca al agua, en el cuerpo central de la obligación, con la leyenda, en óvalo, “Ferrocarriles de Mallorca”.
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