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Emisiones de billetes en San Sebastián durante los primeros días de la Guerra Civil

Emisiones de billetes en San Sebastián durante los primeros días de la Guerra Civil

Por Ramón Cobo Huici

miércoles 04 de noviembre de 2015, 06:25h

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La primera reacción al Alzamiento en Guipúzcoa se produce en el Gobierno Civil. En él se constituye, el mismo día 18 de julio, la denominada “Junta de Autoridades” formada por el Frente Popular y las autoridades adictas a la República, alcalde y concejales de izquierda ayudados por el comandante de Estado Mayor Augusto Pérez Garmendia. Al estar todas las organizaciones controladas por el Frente Popular éste toma todo el poder y crea un nuevo órgano de gobierno, la Junta de Defensa.

La Junta de Defensa de Guipúzcoa suplanta a las autoridades y nace el día 27 de julio de 1936, con la intención de regir todos los aspectos de la vida provincial y para ello se crean una serie de “comisarías”, entre la que destaca la Comisaría de Hacienda, al frente de la cual se nombra a José Imaz, del partido independentista de izquierdas Acción Nacionalista Vasca, y como vocales, para representar a los otros partidos, a Guillermo Torrijos (PSOE), Manuel Asarta (PC de Euzkadi), José Iglesias (PSOE), José Zubimendi, José Zubizarreta (STV) y Domingo Martínez Muñoz.

La Comisaría e Hacienda, con sede en San Sebastián, ejerció el control de las finanzas provinciales, centralizando en la capital las labores administrativas y dictando instrucciones para el resto de las comisarías dispersas por el territorio guipuzcoano.

Esta Comisaría tuvo que enfrentarse a uno de los problemas más graves, la escasez de efectivo, para poder hacer frente al pago de los salarios a los milicianos y de los posibles suministros de armas, debido al atesoramiento de moneda por parte de la población.

Desde el comienzo de la sublevación los bancos y las entidades financieras permanecieron cerrados hasta los primeros días del mes de agosto. El día 3 se autoriza los reintegros, a partir de las cuentas corrientes o de ahorro, con un importe máximo de 125 pesetas debido a la escasez de moneda fraccionaria por lo que, posteriormente, para conseguir dinero en efectivo, el presidente de la Junta de Defensa, el socialista Miguel Amilibia, se traslada a Madrid logrando que se enviase, por vía aérea, cinco millones de pesetas en moneda fraccionaria. Como medida complementaria se ordena que ningún sueldo puede ser superior a 125 pesetas semanales y que todos los comerciantes y particulares ingresen en los bancos todo el dinero en metálico del que dispongan.

Desde los primeros días de la existencia de la comisaría, y dada la escasez de numerario circulante, se piensa en emitir una serie de vales que suplieran al papel moneda ya que la posibilidad de que el Banco de España enviase efectivo a través de la frontera francesa quedó anulada prontamente ya que el 8 de agosto quedó cerrada la frontera.

En los días precedentes a la evacuación de San Sebastián, y ante la imperiosa necesidad de numerario, se produce una reunión entre Imaz y los representantes de los bancos Vizcaya, Urquijo y Guipuzcoano en donde se acuerda poner en circulación vales o cheques del Comisariado de Finanzas con la garantía de los billetes grandes que poseía el Banco de España.

A pesar de todos los esfuerzos y debido a la casi desaparición de la moneda se produjo un grave desabastecimiento de artículos de primera necesidad que se intentó paliar con la creación de almacenes de suministro en los que era obligatorio comprar, según la zona geográfica o barrio en el que se residiera y en donde se pagaría con los vales de la Comisaría.

No sabemos si se llegó a implementar esta solución de pago con vale, pero si sabemos que tanto bancos como comerciantes, cuando se les planteo esta posibilidad, fueron muy reticentes a aceptar la utilización de vales.

Como complemento transcribimos avisos del periódico “Frente Popular” sobre la posible utilización de vales. El diario “Frente Popular” es la fuente principal en el apartado hemerográfico, ya que fue el único periódico editado en San Sebastián entre el 27 de julio y el 12 de septiembre. Destacamos el lenguaje tan enrevesado que se emplea y, sobre todo, la solución propuesta por la Comisaría de utilizar los billetes de Bilbao para solucionar la escasez de circulante.

El Periódico “Frente Popular”, en su edición de 1 de septiembre publica lo siguiente:

“Sustitución de la moneda: El departamento de Finanzas de Vizcaya ha publicado un decreto en virtud del cual el pueblo obviará determinadas dificultades momentáneas en el curso de signos monetarios y ha creado un signo monetario nuevo que consistirá en unos talonarios que facilitará el Banco de España y otras entidades bancarias de la plaza. Con esto se pretende evitar los efectos de la acumulación de capitales, y desde luego, esta medida tiene un carácter temporal, esperándose que con ello estas dificultades en el curso de la moneda quedarán resueltas en Vizcaya.”

En la edición de 3 de septiembre:

“Los vales extendidos por Guerra: Se pone en conocimiento del comercio que los vales extendidos por “Comisaría de Guerra, Intendencia (Almacén de Víveres)” deberán ser admitidos y considerados como válidos, siendo suficiente para el cobro de facturas la presentación de las mismas con los referidos vales.”

En la edición del 11 de septiembre el periódico citado incluye un “Aviso” fechado en San Sebastián, 10 de septiembre de 1936 y suscrito por “El gobernador civil, Antonio Ortega. Comisariado de Finanzas: El presidente, José Imaz”. De él extraemos lo siguiente:

“Este Comisariado dispone:

Segundo.- Se dispone el curso forzoso en Guipúzcoa de los talones expedidos por los Bancos y Cajas de Ahorros operantes en la provincia de Vizcaya, y su empleo, en toda clase de pagos, tendrá fuerza obligatoria para el obligado. De surgir resistencia a su admisión la Comisaría de Finanzas lo corregirá con el máximo rigor.

Cuarto.- Como los talones emitidos en Vizcaya que se puedan poner en circulación en Guipúzcoa serán insuficientes para las necesidades económicas de esta provincia, este Comisariado pondrá en circulación talones contra el Banco de España garantizados por los billetes de 1.000 y 500 pesetas depositados en el mismo, cuya circulación será obligatoria en las provincias de Vizcaya y Guipúzcoa.”

De lo publicado por el periódico “Frente Popular” parece desprenderse la existencia de un cierto tipo de vales emitidos por la Comisaría de Guerra pero no tenemos noticia de que se haya conservado alguno ni si tenían valor circulatorio o si eran simplemente eran notas explicitando el artículo a adquirir.

También, a través de éste periódico, conocemos que tres días antes de que entrasen las tropas insurgentes en San Sebastián, 13 de septiembre, se decidió utilizar los billetes emitidos en Bilbao a los que se debían añadir otros emitidos por el gobierno guipuzcoano, aunque damos por supuesto que no hubo tiempo de poner en práctica esta solución.

Sería fundamental conocer de forma oficial los diferentes valores de los billetes o talones que se pretendía imprimir y el número de ejemplares previsto, pero según se nos ha indicado, solo se conservan muy pocas actas de la Junta de Defensa.

De los posibles billetes emitidos en San Sebastián, mencionados como “talones contra el Banco de España” únicamente conocemos tres ejemplares del valor 50 pesetas, dos hallados en 1992 y el tercero visto en subasta en 2015.

Este billete tiene las mismas características conceptuales que los emitidos en Gijón fechados el 5 de noviembre de 1936: Es un talón con el teórico aval del Banco de España y su emisión está autorizada por la máxima autoridad local en ese momento, la Junta de Defensa del Frente Popular de Guipúzcoa, a través de la Comisaría de Finanzas, mientras que los de Asturias están firmados por la Caja Central de Depósitos.

El billete es un talón contra el Banco de España en San Sebastián, de 140 x 88 mm., que presenta corte de matriz en su lado derecho. Numerado y con la firma impresa del presidente de la Comisaría de la Junta de Defensa, D. José Imaz, el Vº Bº del Gobernador Civil, Antonio Ortega, y la antefirma “el vocal”, ya que se preveía una firma manuscrita de un vocal de la Comisaría. Están fechados el 1 de Septiembre 1936.

En su reverso llevan impreso un 50 de gran tamaño, fondos rayados, y dos leyendas, sobre fondo blanco, con el texto “Queda garantizado su pago en momento oportuno mediante la consignación de su importe en cuenta corriente en el Banco de España, sucursal de San Sebastián” y “La falsificación de este documento será castigada no solo con las penas señaladas en el capítulo 24, artículo 2º, apartado 4º del Código Penal sino también con las que sumariamente correspondan a cualquier acto faccioso”.

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