
El Fado es la expresión más conocida internacionalmente de la música portuguesa. En el fado se expresan los malos momentos de la vida a través del canto. Generalmente es cantado por una sola persona, acompañado por la «viola» (guitarra española) y la guitarra portuguesa. Los temas más cantados en el fado son la melancolía, la nostalgia o pequeñas historias del diario vivir de los barrios humildes, pero especialmente el fatalismo y la frustración.
Se cantó, por primera vez, en alguna vieja taberna de Alfama, Graça o Mouraria, alguna noche triste del siglo XIX. Documentalmente sólo se comprueba la existencia del fado a partir de 1838, aunque hay quien identifique su origen con los cantos de las gentes del mar, inspirados en la soledad, la nostalgia y los balanceos de los barcos sobre el agua.

Una de las mejores definiciones de fado la ofrece la propia Amália Rodrigues (1920-1999), considerada la embajadora artística de Portugal: “El fado es una cosa muy misteriosa, hay que sentirlo y hay que nacer con el lado angustioso de las gentes, sentirse como alguien que no tiene ni ambiciones, ni deseos, una persona..., como si no existiera”.
En noviembre del 2011, la Unesco inscribió al Fado como “canto popular urbano de Portugal” como integrante de la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Andreia Pereira es la autora del diseño de la moneda dedicada al Fado, acuñada por la INCM con valor nominal de 2’50 euros, en plata de 925 milésimas, calidad proof, con peso de 12 gr., diámetro de 28 mm. y tirada de 2.500 ejemplares.
La moneda, diseñada por Andreia Pereira, representa en su anverso un fragmento de una guitarra portuguesa, instrumento indisociable al Fado (no hay fado sin guitarra), y los límites geográficos del corazón de Lisboa, punto de partida y llegada de los nuevos ritmos traídos por los marineros nostálgicos. Las leyendas son, en la parte superior “Património Inmaterial da Humanidade UNESCO” y debajo “Fado”.
En el reverso, el instrumento musical se desvía del borde para ocupar el centro de la composición, procurando asumir sutilmente el contorno de la proa y la amura de un velero que llega o parte del muelle de Lisboa. En la imagen de la guitarra con seis pares de cuerdas, éstas se transforman en líneas de un pentagrama con los acordes de un Fado: Si-La-Mi-Si-La-Re, la más utilizada en la guitarra portuguesa. En el lateral superior de la caña de la guitarra aparece en vertical el nombre del país emisor “Portugal”, más abajo los dígitos del valor nominal “2,50”, al otro lado el nombre del valor “Euro” y el año de emisión “2015”. Bajo los dígitos, también en vertical las siglas “IMCM” (Impresa Nacional Casa da Moeda) y el nombre de la diseñadora “a.pereira” (Andreia Pereira). Finalmente, el escudo de Portugal.
Otras emisiones Casa da Moeda de Portugal
75 Aniversario del Buque Escuela portugués “Sagres”, medalla y moneda conmemorativas



































