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Los dólares de Hong Kong

Los dólares de Hong Kong

Por Pedro Damián Cano Borrego

miércoles 22 de octubre de 2014, 11:47h
Antes de su cesión por el Tratado de Naking a la corona británica en 1842, la isla de Hong Kong estaba poco poblada, era una de las bases para la introducción del opio en China y pasó bajo su mandato a ser una de los principales enclaves británicos en el Pacífico. Pocos años después, en 1848, está documentada en la misma la preferencia de sus habitantes chinos por los reales de a ocho españoles sobre cualquier otra moneda, que contramarcados siguieron circulando hasta el siglo XX. (Leer+)

Tratado de Naking.


En el volumen XXXII de la publicación The Dublin University Magazine, a Literary and Political Journal de 1848 encontramos una magnífica fuente para conocer la circulación monetaria de Hong Kong en los primeros años de la colonia. Su capítulo XIV viene dedicado al circulante en China, y se recogía en el mismo que la única moneda propia de China era la de cobre, conocida como cash, de forma circular y con un agujero cuadrangular en su centro, que servía para unir las monedas con cuerdas en paquetes de cientos de ellas.



Muchas de las que se encontraban en circulación eran según esta revista falsas, e incluso se afirmaba en ella que en algunas regiones del interior de China el circulante se componía exclusivamente de moneda espuria. Si bien las piezas falsas eran fácilmente identificables, incluso cuando estaban atadas junto a numerario legal, era normal que sobre un 20% de las monedas de estos paquetes fuesen falsas, y su aceptación aún a sabiendas de ello era según esta publicación una costumbre china. Si eran de buena ley, ochocientas de ellas se valoraban a un real de a ocho de cuño español, mientras que si estaban mezcladas con piezas falsas equivalían mil de ellas a cada peso fuerte.



Si bien existían en circulación los tael y los sycee de plata, piezas oblongas las primeras y en forma de zapato las segundas, eran recurrentemente ensayados para comprobar su fineza, y tenían una valoración diaria por su peso. El circulante de plata estaba compuesto por reales de a ocho novohispanos y mejicanos, comúnmente aceptados, si bien los de cuño español eran siempre preferidos.



Entre ellos los más apreciados eran los Carolus, y dentro de los mismos había incluso varias estimaciones. El valor de los pesos españoles variaba entre 4 chelines y 2 peniques y 4 chelines y seis peniques, mientras que los acuñados en el Méjico independiente nunca alcanzaban una estimación superior a 4 chelines.



El gobierno local de Hong Kong emitió una Ordenanza igualando el valor de todos los pesos en 4 chelines y dos peniques, pero la misma sólo obligaba a los funcionarios y a los militares, que venían obligados a aceptar los pesos mexicanos a esta valoración, si bien los comerciantes chinos no los admitían más que por 4 chelines, y si los tomaban a la cotización oficial incrementaban el precio de sus mercancías.


Puerto de Hong Kong.


A los chinos según esta revista no les agradaban los pesos mejicanos y detestaban las rupias hindúes. Los funcionarios y los militares recibían sus sueldos en rupias, de estimación variable, de acuerdo con la valoración gubernamental, de entre 220 a 227 para cada 100 coronas españolas. Los chinos, si las aceptaban, lo hacían sólo por un valor de entre 1 chelín y seis peniques a 1 chelín y 7 ½ peniques, pero muchos comerciantes no las querían a ningún cambio. La moneda de plata inglesa era aceptada ocasionalmente, pero nunca por su valor nominal.



Recogía asimismo esta publicación la costumbre del resello de cada peso que caía en sus manos por los comerciantes y contables, lo que hacía que usualmente la moneda se quebrase, si bien los trozos resultantes seguían en circulación, aceptados por su peso, llegando incluso a ser tan menudos que hacían falta cuarenta de ellos para llegar al peso de un único real de a ocho.



Años más tarde, a partir de 1863, el gobierno británico intentó batir un numerario propio en y para la colonia, pero las monedas acuñadas acabaron fundiéndose y la maquinaria se vendió a Japón, quedando en circulación a partir de 1868 los reales de a ocho novohispanos y los pesos mexicanos. Para su circulación en el territorio se procedió a introducir y resellar monedas extranjeras en chino y en caracteres latinos con el nombre de la colonia, siendo comunes estas marcas en los pesos batidos para Filipinas en tiempos de Alfonso XIII. El dólar sigue siendo hoy en día la unidad monetaria de la Región Administrativa Especial de Hong Kong, siendo la novena divisa más intercambiada del planeta.

Fuente:
The Dublin University Magazine, a Literary and Political Journal, Vol. XXXII, July to December 1848, Dublin, 1868, pp. 311-313.
Bibliografía para los acontecimientos posteriores:
De la Fuente, J.A., La plata de la Nao de la China, Museo de Arte Oriental de Salamanca, imprenta comercial Segovia, 2008.
Artículos Hong Kong y Dólar de Hong Kong de Wikipedia.

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