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Una rareza del siglo XIX: Henri I de Haití, 1811

Una rareza del siglo XIX: Henri I de Haití, 1811

Por Numismática Lavín

ND© España descubre América en 1492. La primera tierra que encuentra es la Isla de La Española. Pero a medida que pasa el tiempo, su interés se enfoca en el resto del continente americano, así que no presta demasiada atención a este territorio. No obstante al poblarlo provoca la desaparición prácticamente absoluta de los nativos de la zona debido a su esclavización, y a las enfermedades que los europeos les transmiten.

Las colonias españolas comercian con los holandeses y los ingleses, cosa que no se ve con buenos ojos desde el imperio español, que está en guerra con Holanda, y que estrena como enemigo a Inglaterra.

España obliga a despoblar el norte y el oeste de la isla para evitar ese comercio, pero lo que provoca es la proliferación en la Isla Tortuga y en la costa norte y oeste de piratas, bucaneros y filibusteros.

De hecho los piratas franceses de Isla Tortuga se ponen bajo el mando del rey Francés Luis XIII. Y por ese camino es por el que se separa la isla en dos partes: una para Francia, y otra para España. Corre el año 1665.

Haiti
La colonia francesa genera mucho dinero de las plantaciones de azúcar. Teniendo en cuenta que los trabajadores son esclavos, la mano de obra es prácticamente gratis. El hecho de que se explotara sin piedad a dichos esclavos, suponía que no sobrevivían mucho tiempo, así que se establece un comercio de importación de esclavos que continuamente repuebla la colonia.

En 1789, el año de la Revolución Francesa llegan los ecos de la misma a la colonia haitiana. Igualdad, fraternidad, libertad. Pero no era aplicable a los esclavos, ni a los mulatos, ni a los negros libres. Además los propietarios de las plantaciones y comerciantes veían la posibilidad de independizarse de Francia, no así los funcionarios, que dependían de la metrópoli y, por tanto, de la República.

Comienzan las manifestaciones de grupos organizados, como la Sociedad de Amigos de los Negros, que llevan a revueltas de mulatos y negros, y que son duramente sofocadas. Sus cabecillas son ajusticiados. Para aplacar las cosas, Francia concede la ciudadanía a un reducido grupo de mulatos, lo que en vez de suavizar la situación la enciende aún más.

Además los blancos tampoco están unidos. Los grandes blancos (terratenientes y comerciantes) quieren la independencia de Francia, y los pequeños blancos (funcionarios del estado) no.

Revolución en 1791
Los esclavos encuentran la situación propicia para, en 1791, rebelarse. España e Inglaterra intervienen contra las tropas francesas que trataban de sofocar la revolución. De hecho, el ejército español adiestró a François Dominique Toussaint - Louverture, que después de ganar varias batallas, se pasó al bando francés, cuando Francia promete que iba a abolir la esclavitud.

Proclamado gobernador vitalicio de la isla, aplicó un sistema de producción que propició la reactivación económica.

Pero una vez que las cosas parecían calmadas, una rebelión de mulatos, un levantamiento de blancos colonos, los ingleses que no se querían ir, los españoles que seguían acosando… lo que vino después fue una sucesión de matanzas, conflictos, despropósitos y una represión desmesurada contra los descontentos, que llevó a que Napoleón enviara tropas al mando del general Leclerc, y que desembocó en el apresamiento de Louverture, y su muerte posterior en una cárcel de los Alpes franceses.


Independencia en 1804
Dessalines, organizador de una de las bandas de esclavos que rechazó el intento de invasión británica, colaborador en la formación de un estado negro y que había apoyado a Louverture, hubo de aceptar la deposición y deportación de Toussaint Louverture y rendirse a Leclerc, quien le confió el mando del sector sur de la isla. Pero al evidenciarse en 1803 el propósito de Napoleón de reinstaurar la esclavitud, Dessalines, aprovechó la debilidad del ejército francés y con ayuda británica, lideró una rebelión que expulsó a los franceses de la isla.

Ese mismo año un congreso celebrado en Arcahaie designó a Dessalines comandante del ejército negro. Proclamado luego gobernador general, el 1 de enero de 1804 declaró la independencia de la isla, a la que devolvió su nombre en lengua arahuaca, Haití. Fue el primer estado independiente de toda Iberoamérica.

Dessalines se proclamó emperador en septiembre de 1804 con el nombre de Jacques I. Reprimió durante su breve reinado a la población blanca: prohibió a los blancos el acceso a la propiedad de las tierras, y, temiendo que su presencia justificase una invasión de Francia, propició una masacre que supuso prácticamente su exterminio. Acabó por temer a los mulatos, y comenzó a reprimirlos duramente, lo que provocó que se rebelaran. Falleció en una emboscada en 1806.

Henri I, un sujeto peculiar
En esa emboscada estaba implicado un esclavo negro liberto, que había intervenido en las insurrecciones de esclavos en Santo Domingo y había colaborado con Louverture en la liberación de Haití. Se le conocía como Henri Christophe.

Henri Christophe (un antiguo esclavo analfabeto) planeó el asesinato de Dessalines, y gobernó Haití como rey Enrique I entre 1806 y 1820.

Henri Christophe estableció en el norte el Estado de Haití, que en el año 1811 se convirtió en el Reino de Haití, proclamándose como rey Enrique I.


Sólo pudo aspirar al título de rey de Haití. Parece que la división de la joven nación le impidió usar el titulo de emperador. Fue más astuto que su antecesor (Dessalines), y ante la falta de tradición monárquica, se procuró un entorno propicio para la institución: un consejo de administración para el que nombraría a 4 príncipes, 8 duques, 22 condes y otros tantos barones y caballeros. La soledad de las monarquías caribeñas quedaba de algún modo enmendada con esta aristocracia a la que se llamó de silla, puesto que podían permanecer sentados sobre una especie de taburetes en presencia del propio rey Henri I y su esposa, siempre que estos se lo permitieran.

Se trataba de un individuo hiperactivo: dormía poco y comía con una sorprendente rapidez. Esto causaba una gran frustración en sus invitados. Incapaces de imitarle quedaban siempre alimentados frugalmente, toda vez que el protocolo, que también copió de la corte francesa, procedía a retirar los platos una vez que el rey hubiera concluido. Fue uno de los pocos combatientes negros, que al mando de Lafayette, lucharon en la guerra de independencia de los Estados Unidos.

Su nombre Henri I fue sólo el resultado de sus limitaciones. El día de su coronación la multitud le vitoreo de esta manera: “¡Vive l’homme Christophe¡” Como no sabía leer ni escribir pidió que le enseñaran a escribirlo, pero como le pareció excesivamente complicado se decidió por el más simple de Henri.

Hizo trabajar de forma obligatoria a miles de personas, casi en condiciones de esclavitud para que reconstruyeran la catedral en la que fue coronado por un capellán francés. A cambio de esto, haría de la religión católica la oficial.

Tenía una obsesión: el trabajo. Detestaba a los perezosos y los haraganes. De hecho se cuenta que trató de corregir la vagancia a cañonazos, de forma literal.

Aquellos que en nada le apreciaban sostenían que en cierta ocasión, oteando el horizonte con su catalejo, descubrió a un hombre dormitando en su casa lo que llevo a un acceso de furia, ordenando disparar uno de los cañones que había instalado en su fortaleza contra el tipo aquél, que de esta manera paso del sueño a la muerte sin darse cuenta.

A pesar de su gran déficit cultural supo calibrar con precisión los defectos de su pueblo: la indolencia, la inconstancia. Sabía que el futuro de su pueblo pasaba necesariamente por rentabilizar las plantaciones, eludiendo la ociosidad y la perniciosa relación que habían establecido los antiguos esclavos entre todo tipo de trabajo y el antiguo régimen.

Su oponente Petion estaba sufriendo las consecuencias de esa asociación del trabajo a la esclavitud de la gente, que hizo del sur de Haiti un lugar depauperado y decadente. Mientras en el reino de Henri I se seguía trabajando a todo ritmo.


Se emprendió la construcción de la Ciudadela Henri Christophe, una majestuosa y colosal fortaleza cuya función era proteger al país de una posible invasión francesa. Aunque fue inaugurada en 1813, la Ciudadela aún no había sido terminada cuando falleció el soberano haitiano. También ordenó construir el fuerte Jacques & Alexandre así mismo con el propósito de defender Haití de una hipotética invasión francesa.

Pero todo ese trabajo lo consiguió a fuerza de látigo, condenas a muerte, torturas,….

Finalmente el pueblo acaba por odiar cordialmente a su rey, y este se refugia en su descomunal fortaleza.

Los ingleses le advierten del corte despótico de su gobierno, pero no se deja aconsejar. Los últimos años los pasó en su ciudadela, refugiado y ajeno a su propio pueblo. En 1820 le da una apoplejía que lo deja inmovilizado. Se suicida con una bala que unos dicen que es de plata y otros dicen que es de oro. Unos días después de su muerte la muchedumbre lincha a su hijo y heredero, aunque se permite que su mujer tomara el camino del exilio hacia Pisa, en Italia, llevándose como una reliquia el dedo meñique amputado de su marido. Estamos en 1820. Se acaba una época.

La moneda
Durante el reinado de Henri I se acuñó moneda, con la efigie del rey en el anverso, y un escudo de armas en el reverso. También se emiten algunas medallas, con el rey vestido de almirante.

La pieza que presentamos es del principio del reinado de Henri I, de 1811. Hay muy pocos ejemplares de esta pieza. De hecho, en la base de datos de la ANS (American Numismatic Society) si hacemos una búsqueda con las palabras Haití y Henri nos aparecen 12 registros, y esta pieza en concreto no está entre ellos.


Anverso: HENRICUS DEI GRATIA HAITI REX. 1811 – Henri Rey de Haití por la Gracia de Dios.

Reverso: DEUS CAUSA ATQUE GLADIUS MEUS L´AN 8 – Dios, mi causa y mi espada. Año 8. (Del calendario republicano francés, que puede ser 1799 o 1800, depende del mes).

Bajo corona Ave Fénix con las alas desplegadas, rodeado de leyenda: EX CINERIBUS NASCITUR - Renaceré de mis cenizas.

Bibliografía
http://www.lacasamundo.com/2012/12/henri-i-de-haiti-el-rey-que-no sabia.html#.UMnuDnf0_RY
http://hubert-herald.nl/INHOUD.htm - Heráldica internacional
http://pierre.collenot.pagesperso-orange.fr/Issards_fr/outils/calrepub.htm (Conversión de fechas al calendario napoleónico)
http://es.wikipedia.org/wiki/Hait%C3%AD - Historia de Haití
http://www.biografiasyvidas.com
http://numismatics.org/search/results?q=haiti+AND+fulltext%3Ahenri – Base de datos de American Numismatic Society

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http://www.numismaticalavin.com/


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