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El origen oriental de los sellos en tinta

El origen oriental de los sellos en tinta

Por Pedro Damián Cano Borrego

Los sellos de tinta son de origen oriental, procediendo los más antiguos actualmente conservados de China. Los sellos privados usados en China, conocidos como t’u-chang, y japoneses, llamados ingyô, normalmente tienen forma cuadrada, y servían para confirmar una firma o signo, pero no tenían la fuerza legal probatoria de identificación. La generalización en la utilización del papel para los documentos y escritos hizo que se fuesen abandonando las improntas en arcilla y fueran siendo paulatinamente sustituidas por las de tinta, siendo sus tampones fabricados en madera, jade o marfil.

Junto con la poesía, la caligrafía y la pintura, la talla de los tampones de los sellos es una de las cuatro artes tradicionales chinas, y una parte muy importante de su patrimonio cultural. Los mismos, fabricados en piedra, hueso, madera, marfil, cerámica o bambú, constan de un pomo o mango, el cuerpo o plataforma, los costados o lados y la cara donde viene grabada la impronta. Durante la dinastía Han, su realización se convirtió en una refinada expresión elitista de las bellas artes tradicionales chinas. Para un sabio, tener su sello personalizado suponía ofrecer una firma duradera, y su diseño se tomaba muy en serio, siendo muy importante para su talla el conocimiento tanto de la caligrafía como de la pintura. En Japón se conoce como Tenkoku el grabado de estos sellos, y la antigua caligrafía kanji utilizada se conoce como Tensho tai.

Normalmente, y aún hoy en día, se trata de pequeñas improntas de uno a dos centímetros cuadrados, con menos de una docena de caracteres. El color utilizado es el rojo, el color de la buena suerte para los chinos, y es habitual que en las obras de arte antiguas se encuentren los sellos de sus antiguos orgullosos propietarios. Los caracteres de las leyendas normalmente aparecían en líneas, y hay una gran variedad de motivos, diseños, fantasía y fraseología en las mismas. Una misma persona podía tener varios sellos, usando en cada uno de ellos uno de sus sobrenombres o apodos, especialmente aquellos que denotaban una mayor espiritualidad.

Incluso hay un tipo especial de caligrafía conocida como escritura del sello, siendo su traducción literal escritura del grabado decorativo. Esta caligrafía, nacida en la Edad del Bronce y que evolucionó de la escritura de la dinastía Zhou, fue adoptada como escritura formal en la dinastía Qin y se utilizó ampliamente para los sellos y los grabados decorativos durante la dinastía Han. Hoy en día es ilegible para la mayoría de la población, y sólo se utiliza en los campos de la caligrafía y para fabricar los tampones de los sellos.

Históricamente, los sellos, conocidos como Zhang y Zhang Yin, eran símbolos del poder público. Posteriormente fueron utilizados por los artistas y por los coleccionistas para marcar sus libros y obras de arte, en los que, en un campo cuadrado, se indica el nombre de su propietario. La tinta roja utilizada era fabricada con cinabrio, agua y miel, y estaba suspendida en aceite de sésamo o de cáñamo, que se conservaba en unas almohadillas de algodón o musgo. Esta tinta se guardaba en un recipiente de porcelana, debía removerse con frecuencia para evitar que se solidificase y, cuando no se usaba, debía guardarse en una caja de madera.

La primera noticia que se tiene de un sello en China es del año 544 a.C., y los sellos de bronce que se conservan actualmente se fechan en el siglo V a.C. Se supone que la práctica del sellado debe remontar unos cuantos siglos más. Los caracteres emblemáticos estampados en las vasijas de bronce de la dinastía Shang o Yin, la segunda en la historia de China, en los siglos decimotercero a undécimo antes de Cristo, implican la existencia de algún tipo de sello para imprimir en un molde.

El sello imperial, así como otros de importantes personalidades y oficinas, se conocen como hsi, mientras que los relativos a otros personajes y usos se denominan chang. El sello imperial hsi, llamado pao desde el período Tang, que transcurre entre los años 618 y 907 de nuestra era, tenía forma cuadrada, era grande y su tampón estaba fabricado en marfil o jade. Tanto en China como en Japón los sellos modernos normalmente utilizan el tipo llamado chuan shu o sello pequeño, quedando en el pasado los sellos de tipo grande, como antes comentamos, reservados a los gobernantes y a los altos funcionarios. El uso de sellos oficiales, y probable ente también personales, en Japón se produce en el siglo VII de nuestra era, copiando las instituciones chinas.

El sello imperial más famoso es el que perteneció a Shi Huang-ti, que gobernó China entre los años 221 y 209 a.C. y comenzó la construcción de la Gran Muralla, que en el pomo de su tampón tenía labrado un dragón de un solo cuerno. Al unificar China, diseñó su escudo nacional, que fue tallado en jade blanco, y que se conoce como Shi Bi. La inscripción fue escrita por el canciller y calígrafo Li Si, y fue grabado por Sun Shou. Tras ser utilizado por las subsecuentes dinastías imperiales como un objeto que las legitimaba, el sello se perdió entre los reinados de los Tang y los Ming.

El estudio de los sellos de Extremo Oriente es muy importante para los historiadores, especialmente el de los sellos chinos más antiguos, dado que proporcionan muchísima información. Los sellos encontrados en los yacimientos arqueológicos han arrojado luz sobre los nombramientos realizados en la dinastía Han, especialmente en el reinado de Han Wu Ti, entre los años 107 y 87 a.C.

Bibliografía:

Menéndez Pidal de Navascués, F. Apuntes de Sigilografía española. Real Academia de la Historia. Ed. 1993.

Riesco Terrero, A. (Editor). Introducción a la Paleografía y la Diplomática General. Síntesis. 2000.

Artículos en enciclopedias:

Seal. Encyclopaedia Britannica. Vol.10. Micropaedia. 15th edition.

Sigilography. Encyclopaedia Britannica. Vol. 20. Macropaedia. 15th edition.

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