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Rumbo a lo desconocido

La moneda china de la antigüedad

La moneda china de la antigüedad

Por José Ramón Vicente Echagüe

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miércoles 01 de junio de 2016, 05:20h

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La era de la dinastía Han (206 a.C. – 221 d.C.) presenció la consolidación de China como unidad político-administrativa, aunque también dejó sentadas las bases de su futura división y decadencia. En el terreno financiero y monetario, el estado trató por un lado de asegurarse el monopolio de la emisión de moneda y por otro garantizar la uniformidad monetaria en todo el territorio.

La moneda wu zhu, sucesora de la ban liang a finales del siglo II a.C. será la pieza central del circulante chino durante la mayor parte de este periodo hasta la era Tang, a principios del siglo VII d.C., sirviendo de puente entre la Antigüedad y la Edad Media.

Los primeros Han: continuidad monetaria

La dinastía Qin, responsable de la unificación bajo el mismo imperio de todos los reinos chinos, no consiguió disfrutar de este logro durante mucho tiempo. Tras la muerte de Qinshiuang en 210 a.C. una población hastiada de excesivos impuestos, continuas levas y una rígida legislación que justificaba el más cruel autoritarismo se levantó en armas derrocando a los Qin en 206 a.C. No será hasta cuatro años después que Liu Bang (202-195 a.C.), dirigente destacado de estas revueltas, se proclame emperador tras una guerra civil que devastaría aún más el nuevo imperio. De esta forma dio comienzo la era de la dinastía Han, coincidente en gran medida con la época de apogeo del Imperio Romano en occidente.

Extensión del Imperio Quin (Fuente: Historia Breve de China, P. Ceinos).

El imperio que heredaron los Han ocupaba aproximadamente la mitad este de la actual República Popular China, unos 50 millones de personas en aquel momento, y situó su capital en Chang'an (actualmente Xi'an, en la provincia de Shaanxi). La prioridad de Liu Bang fue la reconstrucción de un país asolado por las rebeliones y las guerras civiles, lo que hacía necesario contar con unas mínimas estructuras de estado. Pese a la lógica animadversión que había provocado todo lo que recordara a la anterior dinastía, los Han no dudaron en mantener aquello que pudiera resultar útil en la consolidación de la unificación lograda en el 221 a.C. Así, Liu Bang y sus inmediatos sucesores mantuvieron en sus gobiernos la tradición del pensamiento legista o legalista, que consagraba el rigor de las leyes y la administración eficiente como formas de conseguir la grandeza del estado, algo que a su vez repercutiría en el bienestar de la población. De esta manera, la nueva dinastía mantuvo la división administrativa y el mismo código penal de los Qin, aunque la aplicación de las leyes fue menos rigurosa. El emperador se hacía cargo de las finanzas y dirigía la política interior y exterior, mientras que el transporte, el comercio, la educación o la justicia quedaban en manos de las administraciones provinciales. Estas administraciones contaban con un cuerpo de funcionarios letrados que alcanzarían grandes cotas de poder en sus territorios asignados, dada la necesidad de legar a todos los rincones de un territorio tan extenso.

La moneda es un buen ejemplo de esta política de continuidad. Se estableció un sistema bimetálico basado en el oro (que circulaba en pequeños lingotes, no en moneda) y el bronce, este último en forma de moneda ban liang. Ban liang, recordemos, significa medio liang, medida que correspondería a aproximadamente 16 grs., situando el peso teórico de estas monedas en los 8 gr.

Monedas ban liang de 8 zhu (izda.) y de 4 zhu (dcha.).

Nunca había existido demasiado rigor a la hora de calcular el peso y tamaño de las monedas emitidas (y menos cuando la emisión era efectuada por diferentes actores) pero la progresiva depreciación de la ban liang obligó al estado a tomar medidas. Como forma de poner orden en la disparidad de pesos, y de alguna manera reafirmar la autoridad estatal, en el 186 a.C. se emitieron las ban liang de 8 zhu (recordemos, un zhu equivalía al peso de 100 semillas de mijo, y un liang contenía 24 zhu), con un peso teórico de 5,2 grs. Poco más tarde, en 175 a.C. y bajo el reinado del emperador Wen Di (179-157 a.C.) se redujo aún más el peso de las ban liang, hasta los 4 zhu (2,6 grs.) con lo que su valor facial superaba en tres veces su valor en metal. Estas monedas fueron emitidas en grandes cantidades, tanto de forma oficial como privada, en un contexto de fomento de la actividad económica y comercial muy diferente al concepto de economía planificada y militarista que habían defendido los Qin.

La reforma monetaria de Wu Di: aparición de la moneda wu zhu

Moneda wu zhu siglos II a I a.C. (26 mm., 3’6 gr.).

Este desarrollo comercial va a demostrar ser crucial a mediados del siglo II a.C. El reinado de Wu Di (140-86 a.C.) es definido como “la Edad de Oro” de los Han, en tanto en cuanto el imperio que rige esta dinastía alcanza su máximo esplendor cultural, económico y territorial. El descubrimiento de la llamada Ruta de la Seda al norte, línea comercial que comunicaba China con Europa a través de Asia Central, y otra ruta al sur que conectaba Sichuan con Birmania e India serviría de estímulo para llevar a cabo una expansión territorial sin precedentes. Con el fin de controlar estas rutas, así como de hacer frente a enemigos externos (el mayor de ellos, la confederación de pueblos nómadas del norte conocida como los xiongnu), Wu Di se lanzó a la conquista de la parte meridional de Manchuria y la parte occidental de Corea al norte e impulsó una política expansionista al sur del Yangtze, llegando hasta Cantón y el Norte de Vietnam. Al mismo tiempo mantuvo una política diplomática con los reinos de la Ruta de la Seda caracterizada por la generosidad (en forma de cuantiosos regalos) y el establecimiento de guarniciones que protegieran a los comerciantes chinos.

Estas políticas, obviamente, reportaban un considerable gasto a la administración que conllevó numerosas medidas financieras para hacerle frente. En este sentido, el imperio se aseguró el monopolio de la sal, el hierro y las bebidas alcohólicas, vendió títulos nobiliarios a comerciantes y estableció mecanismos para la nivelación de precios. En el campo monetario se ensayaron diferentes iniciativas. Una de ellas fue la emisión de billetes en piel de venado por valor de 400,000 cash, o la creación de piezas de aleación de plata y estaño con valores de 3.000, 500 y 300 cash, medidas que apenas prosperaron. No obstante, fue la pieza de 5 zhu (wu zhu) la medida que más permanecería, pues se convirtió en el referente monetario chino hasta el siglo VII d.C.

Moneda wu zhu ss. II-I a.C. (26 mm., 3,2 gr.).

Wu es el símbolo parecido a un reloj de arena que aparece a la derecha en el anverso, y zhu el que aparece a la izquierda, similar a una flecha que apunta hacia arriba. Estas monedas, emitidas a partir de aproximadamente el 118 a.C., debían tener un peso aproximado de 3,3 grs. así como una serie de características que la diferenciaban de emisiones anteriores y que dificultaban su falsificación. En este sentido, se mejoraron las técnicas de fundido gracias a la utilización de moldes de bronce, que produjeron un gran número de moldes idénticos de arcilla que aseguraban una mayor uniformidad en la emisión posterior. Además, se dotó a estas monedas de un borde destacado y bien limado, consiguiendo así un acabado más perfecto.

Alrededor del 112 a.C. el estado logró la antigua aspiración Han de asegurarse el monopolio de producción de moneda. Según parece, entre este año y el principio del siglo I a.C. se emitieron alrededor de 28 mil millones de piezas wu zhu, alcanzando de esta forma la ansiada uniformidad monetaria en todo el territorio así como un peso y tamaño por lo general similar, algo crucial si se pretendía el favor popular. No parece que durante todo el primer siglo antes de Cristo esta moneda sufriera grandes depreciaciones, pese a que el imperio Han comenzara a dar claros síntomas de agotamiento que presagiarían su final en el 220 d.C.

Wang Mang: retorno a formas monetarias antiguas

Durante el siglo I a.C. tuvieron lugar ciertos fenómenos que evidenciaban este agotamiento. La situación del campesinado, uno de los pilares económicos y sociales del imperio, se deterioró considerablemente, mientras el poder del estado disminuía frente a los intereses de las familias nobles. Al mismo tiempo el funcionariado perdía progresivamente relevancia en la gestión de los asuntos públicos y se acentuaban las tendencias autocráticas de los emperadores, más interesados en asegurar el poder e influencia de sus familias que en el manejo efectivo de los asuntos de estado. En una corte como la de la dinastía Han, en la que la figura del emperador se asemeja a la de un dios y no existen familias que puedan rivalizar en rango a la suya, el rol de la emperatriz y su familia cobra una relevancia especial, pues siempre buscará aumentar su influencia y privilegios para sus allegados, especialmente en momentos en los que la emperatriz ejerza de regente.

Moneda-azada de Wang Mang (fuente: Early World Coins, R.Tye).

Wang Mang, el célebre usurpador que consiguió ocupar el trono a principios del siglo I de nuestra era, fue un caso representativo de esto último. Sobrino de la emperatriz Wang Zhengjun (viuda del emperador Yuan Di y regente en nombre de su hijo y sucesor Cheng Di entre los años 32 y 7 a.C.), consiguió acaparar gran poder en la corte como funcionario antes de dar el gran salto y usurpar el trono en el 9 d.C. Las reformas que pretendió llevar a cabo fueron harto ambiciosas, siendo comparadas con el socialismo contemporáneo por numerosos historiadores: confiscación de tierras a la nobleza y reparto de las mismas entre el campesinado, prohibición de no cultivarlas, monopolio estatal del oro, la minería, los bosques, la caza y la pesca... Puede decirse que tales medidas constituyeron una apuesta clara por establecer una economía de mercado controlada por el estado. El problema que encontró Wang Mang fue que sus iniciativas fueron por lo general muy improvisadas y no consiguieron materializar ninguna mejora, más bien al contrario. Unas insurrecciones de campesinos afectados por inundaciones en el río Amarillo hicieron prender la chispa de una insurrección general que terminaría con la breve dinastía Xin (inaugurada y clausurada por Wang Mang) en el 23 d.C.

Moneda-cuchillo de la época de Wang Mang (fuente: Odd & Curious Money, C. Opitz).

Las reformas monetarias que Wang Mang trató de implementar para vitalizar las finanzas del estado, si bien no tuvieron un largo recorrido, dejaron un legado numismático fascinante. Fueron desarrolladas en tres etapas como veremos a continuación. Las nuevas piezas se caracterizaron por su sobrevaloración, dado que los valores faciales (algunos en los miles de cash) estaban muy por encima del valor intrínseco en metal de las monedas, lo que reforzaba el carácter fiduciario de este dinero. Pero lo más interesante, desde el punto de vista numismático, es que se reintrodujeron piezas basadas en las primeras monedas chinas surgidas allá por el 500 a.C, es decir, las monedas-azada y monedas cuchillo:

Primera reforma (7 d.C.): se pusieron en circulación las monedas de cobre tipo da quan wu shi, de un peso aproximado de 12 zhu (es decir, alrededor de 8 grs.) pero con un valor 50 veces el de las monedas wu zhu de la era Han. Al mismo tiempo se recuperaron las monedas-cuchillo (aunque las de esta época guardan un gran parecido con las llaves modernas, como puede apreciarse en la imagen) por valores de 500 y 5.000 cash, que sirvieron para requisar el oro de los particulares: cuando estos entregaban su oro a las autoridades recibían a cambio estas monedas de alto valor facial como compensación. Fueron desmonetizadas en el 9 d.C. una vez cumplieron con su objetivo recaudatorio. Al mismo tiempo, se comenzó a emitir una pequeña pieza de 1 cash de valor facial (el mismo que las antiguas wu zhu) pero con un peso de 1 zhu, apenas un gramo. Como nos podemos imaginar, no tuvo mucha aceptación entre la población, máxime si tenemos en cuenta que las wu zhu seguían circulando con bastante normalidad.

Segunda reforma (10 d.C.): se pretendió consumar la reforma monetaria poniendo en circulación 16 valores diferentes, seis en moneda circular y diez en moneda-azada, rescatando así otro tipo clásico de numerario. Al igual que las anteriores monedas, estaban muy sobrevaloradas, la mayor de ellas alcanzando un valor facial de 1.000 cash. Además, y para mayor confusión, se añadieron lingotes de oro y plata, así como elementos premonetarios como los caparazones de ciprea. Lógicamente esto no hizo sino aumentar el descontento entre la población, así como alentar la práctica de la falsificación.

Tercera reforma (14 d.C.): las autoridades fueron conscientes del caos monetario creado y dieron marcha atrás en las reformas emprendidas, optando por la simplificación. Así, solo circularán a partir de este momento monedas-azada de 25 zhu de peso (15 grs.) por valor de 25 cash así como un nuevo tipo de moneda circular, la huo quan con valor facial de 1 cash y un peso y tamaño muy similares a la antigua wu zhu (que, no olvidemos, seguía circulando), lo que supuso una enmienda considerable a las medidas tomadas anteriormente. Al mismo tiempo, la moneda da quan wu shi de 50 cash continuó circulando, pero vio su valor facial reducido a 1 cash.

Monedas huo quan de la época de Wang Mang, de tamaño y peso similar a la wu zhu. Huo es el símbolo de la derecha y quan el de la izquierda.

Llegados a este punto surge la ineludible pregunta: ¿por qué Wang Mang se embarcó en una reforma monetaria tan confusa y radical? Había sin duda, como suele ocurrir en estos casos, un afán recaudador, especialmente en un contexto de aumento de gasto público como fue éste (sus ambiciosas políticas así lo requerían). No obstante, no debemos descartar las razones meramente propagandísticas. Las medidas que Wang Mang trató de poner en marcha pueden parecer revolucionarias pero lo cierto es que tenían un cierto aire arcaizante, pues se inspiraban en pensamiento filosófico y teoría del estado de siglos anteriores, concretamente en el Zhouli (traducido como Ritual de los Zhou). Esta obra, ligada al confucianismo, describía la administración ideal que se pensaba había regido el comienzo de la dinastía Zhou, allá por el siglo XI a.C. El resurgimiento de formas monetarias abandonadas siglos atrás era seguramente una forma de homenajear ese pensamiento, así como la plasmación simbólica de una forma distinta de hacer política.

Pero lo cierto es que todas estas nuevas (y en cierto modo viejas) monedas no hicieron sino contribuir a deteriorar el comercio y la economía, pues provocaron un considerable caos monetario en un territorio ya acostumbrado a la uniformidad. A las insurrecciones campesinas antes mencionadas se unió la firme oposición de una parte de la clase dirigente que apostaba por el retorno de los Han al poder. Wang Mang sería finalmente ejecutado en el 23 d.C., llevándose consigo sus numerosos y escasamente realistas intentos de reforma, entre ellos la vuelta a formas tradicionales de moneda abandonadas mucho tiempo atrás.

Moneda Da quan wu shi (fuente: Early World Coins, R. Tye).

Los segundos Han: vuelta a la wu zhu y decadencia

Gwangwudi, familiar lejano de la familia imperial y líder destacado de la nobleza opositora a Wang Mang, ocupó el trono en el año 25 de nuestra era, personificando el retorno de la dinastía Han al poder. El mayor problema que encontraron los segundos Han radica en el hecho de que, a diferencia de los primeros Han dos siglos antes, no contaban con una organización administrativa y militar anónima que les permitiera controlar de forma eficaz todo el territorio. Sus gobiernos, por el contrario, se van a apoyar en las cada vez más poderosas oligarquías y familias de terratenientes que van acumulando más tierras en detrimento de los pequeños campesinos, que ven cada vez más deteriorada su situación. Al mismo tiempo, y como consecuencia de lo anterior, la autoridad imperial es cada vez más contestada por una nobleza en constante ascenso, que llega a contar con ejércitos y funcionarios a su servicio.

Aun así, las primeras décadas de los Han del Este (llamados así por trasladar la capital del imperio a Luoyang, en la actual provincia de Henan) son de relativa prosperidad y estabilidad. Guangwudi se lanzó a la reconstrucción de un país arrasado por las guerras civiles invirtiendo sus recursos en obras públicas (como los diques del río Amarillo) y políticas de apoyo a la producción agrícola, consciente del cada vez mayor desapego del campesinado hacia el estado. Llevó a cabo campañas militares para asegurar la integridad del imperio e incorporar algunos territorios del sur, así como expediciones al oeste para reafirmar el control de la Ruta de la Seda. Durante esta época destacaron avances científicos y tecnológicos importantes, como la invención del papel alrededor del año 100, que resultaría determinante en la emisión de dinero siglos después. No obstante, la decisión de Guangwudi de restaurar reinos y marquesados sería clave para acentuar las tendencias centrífugas que fragmentarían el imperio Han durante los siglos II y III d.C.

La emisión de moneda wu zhu fue retomada en el año 40, tras una primera etapa en la que continuaron circulando emisiones anteriores junto con las huo quan de Wang Mang. Pese a que no parece que sufriera grandes depreciaciones durante la época de los segundos Han, el proceso de decadencia que esta dinastía muestra de forma evidente a partir del siglo II d.C. presagia un tiempo en el que la moneda será cada vez de menos utilidad, en un contexto que guarda inevitables paralelismos con el siglo V europeo.

Bibliografía

“Early World Coins & Early Weight Standards”, by Robert Tye, published by Early World Coins, York 2009

Scheidel, W. “The Monetary Systems of the Han and Roman Empires,” Priceton/Stanford Working Papers in Classics, Stanford University, February 2008

https://www.princeton.edu/~pswpc/pdfs/scheidel/020803.pdf

Gernet, J. “El Mundo Chino”. Editorial Crítica, Barcelona 1991

Ceinos, P. “Historia Breve de China”, Sílex Ediciones S.L. Madrid, 2006

Referencias

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Gruen, S. “The Chinese Monetary System: From Ancient Times to the Early Modern Period/ Econ 401 Money and Banking”, Dr. Herbener December 15, 2004 http://www.visionandvalues.org/docs/The%20Chinese%20Monetary%20System,%20Gruen.pdf

Primal Trek: “Ancient Chinese Charms and Coins” http://primaltrek.com/

http://curiosidadesnumismaticas.blogspot.com.es/2016/05/monedas-cash-de-la-antiguedad-v.html

http://curiosidadesnumismaticas.blogspot.com.es/2016/04/monedas-cash-de-la-antiguedad-iv.html

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